Origen del español
25 jul 2011 1 comentario
in El curioso dato!, Gramática, Literatura, Ortografía, Uso correcto Etiquetas: Gramática, literatura, origen, Sintaxis
El castellano o español es idioma de origen latino, lengua que hablaban los romanos, los cuales conquistaron a España dos siglos antes de Jesucristo.
Los primeros pobladores de España, de que se tenga noticia, fueron los iberos. Luego vinieron grupos fenicios y griegos, que se establecieron sobre todo en el sur. Más tarde hacia el siglo V antes de Jesucristo, llegaron los celtas, procedentes de la Galia (hoy Francia), poblaron el norte de España, y al unirse allí con los iberos, formaron la raza celtíbera.
En el curso del siglo III antes de J.C., los cartaginenses se establecieron en gran parte del sur de España. Pero, cuando en 197 antes de J.C., la península quedó sometida a los romanos, éstos le dieron el nombre de Hispania, y le impusieron su civilización y su lengua.
Había entonces el latín noble, hablado por los filósofos y los escritores o literatos, y el latín vulgar o rústico, propio de los mercaderes, de los soldados y del pueblo. Fue este latín el que llegó a hablar la mayoría de de los habitantes de España y de las otras provincias del vasto imperio romano.
Ella, tú, yo y mi otro yo
14 abr 2011 Dejar un comentario
in El curioso dato!, Genérico no intercambiable, Sintaxis, Uso correcto
¿En verdad creían que no es necesario aprender a hablar o escribir correctamente?
Sólo piénsenlo un poco, si en vez de escribir en un lindo corazón la clásica frase: “Tú y yo” escriben: “Ella y yo” o “yo y él” y lo entregan en la mano de su “amorcito”, de su

Nada como escribir bien para llegar al corazón de su pareja
“puchung@”, de su “corazoncito”… qué diría su pareja de que la confundieran con otra persona….
Yo, tú, él, nosotros, ustedes, ellos
son algunos ejemplos de pronombres en español…
Los pronombres se definen como: parte variable de la oración que sustituye al nombre para evitar su repetición.
Ejemplos:
Correcto: Juan dió a Cesar un libro y éste (César) no pudo leer”lo” (el libro).
Incorrecto: Es que el Juan le dio un libro al César que no ha leído el libro ese porque dice César que no pudo leer el libro…
Como la mayoría de los componentes de una oración, los pronombres también se dividen en clases: personales, demostrativos, posesivos, relativos, interrogativos e indefinidos…
Todo personal…
Para no aburrirlos tanto en este post, comentaremos sólo un poco de los pronombres personales que son los que sustituyen a las personas que intervienen en la conversación.
Estas personas, llamadas gramaticales, son tres:
1ª es la que habla: yo, nosotros, etcétera; la 2ª es la que escucha: tú, ustedes, etcétera; la 3ª es de quien se habla: él, ellos, etcétera.
Para que quede un poco más claro: Si hablo de mí, digo YO; si hablo de ti, digo Tú; al hablar de otro, digo ÉL.
Consejo
Sólo una cosa más, siempre que hablen de otra persona y de ustedes, es indispensable, por no decir obligatorio que se nombre primero al otro.
Ejemplo: Ella y yo hacemos bonita pareja.
Él me acompañará a mi clase de danza.
Tú y yo estaremos siempre juntos.
¡Tú haces el guión, ella toma el video y yo hago los sandwiches!
Esto es una cuestión de educación, cortesía y buenos modales…
¡Esto es mío! Adjetivos posesivos
12 abr 2011 Dejar un comentario
in Genérico no intercambiable, Gramática, Sintaxis, Uso correcto

Posesión sobre algo, dueño de algo, tener algo....
Te presto este libro, pero cuídalo mucho porque no es mío.
Martha nunca quiere prestarnos su computadora…
¿Quién te dijo que podías borrar mis archivos?
¿Cómo creíste que era tuyo si tiene su nombre?
Mío, suyo, tuyo, son ejemplos de adjetivos posesivos.
Los adjetivos posesivos son los que determinan la significación del nombre dando a la vez la idea de posesión o pertenencia.
Ejemplos: mi balón, Al decir “mi” balón, determinamos a que balón nos referimos (al mío), no de otra persona.
Los adjetivos posesivos tienen dos formas, las que son para un solo poseedor, es decir quien tiene el objeto del que se habla, como son mío, tuyo, suyo, mía, tuya, suya; para masculino y femenino en singular, mientras que para el plural, basta con agregar una “s” es decir míos, tuyas, suyos…
Mientras que para el plural, es nuestro y suyo, nuestra, suya en singular masculino y femenino respectivamente y en plural, al igual que el caso de un sólo poseedor, se le agrega una “s”.
Apócopes
Los adjetivos mío, tuyo, suyo y mía, tuya, suya, con sus plurales, cuando se anteponen al nombre en una oración, sufren de apócope (del griego apokopé < apokopto>, “cortar”), es decir, pierden una parte de sus fonemas y se convierten en mi, tu, su, en singular; mis, tus, sus en plural para ambos géneros.
Ejemplos: mi cuaderno, tu iPod, su música.
mis notas, tus poemas, sus monedas
